El 30 de marzo del año 2007 fue enviado un manuscrito científico a la revista Physics of the Earth and Planetary Interiors (1). Los autores concluían, “En el peor de los casos, la zona entre Constitución y Concepción (Chile) tiene el potencial de un terremoto de magnitud tan grande como 8-8.5, que se producirá en el futuro próximo”. Los peores temores de los científicos chilenos, franceses y búlgaros se cumplieron. El 27 de febrero del año 2010 un terremoto de 8.8 de maginitud en la escala de Richter tuvo su epicentro en la zona señalada por ellos.
Sus predicciones se basaron en largos años de investigación en los que realizaron tres campañas de mediciones de posicionamiento global (GPS) durante los años 1996, 1999 y 2002 en el área señalada. Estas observaciones, unido al hecho de que la zona no había tenido ningún terremoto de subducción desde el ocurrido en el año 1835 y recogido por Darwin en el año 1851 (2), les permitió a estos científicos predecir que la zona era un “punto caliente” para que la tierra se acomodara.
Curiosamente y a juzgar por la dilación en la publicación del artículo quizás hayan tenido hasta una férrea oposición de las únicas personas que de seguro leyeron esta artículo. Ojala y este ejemplo nos haga meditar un poco de cuánta atención le brinda la prensa a los resultados científicos y a la importancia que tienen Blogs como bioBlogia para traducir en palabras simples, las complejas investigaciones que realizamos en Ciencia.
Dos preguntas me rondan la cabeza, 1-¿Son realmente impredecibles los terremotos? ¿Qué divulgación tiene el quehacer científico en medios de comunicación y cómo mejorarla?



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