Una de las cosas que me fascina de las bacterias es su capacidad de cambio. Por ejemplo la bacteria Escherichia coli que podemos encontrar en nuestra flora intestinal, con algunos cambios pueden convertirse en un veneno mortal como la E. coli enterohemorrágica. Ahora científicos han modificado a esta bacteria para que sea capaz de producir plástico sin la necesidad de combustibles fósiles.









