“El Kilimanjaro es una montaña cubierta de nieve de 5,895 m de altura, y dicen que es la más alta de África. Su nombre es, en masai, Ngàje Ngài – la Casa de Dios-. Cerca de la cima se encuentra el esqueleto seco y helado de un leopardo, y nadie ha podido explicarse nunca qué estaba buscando el leopardo por aquellas alturas”. ¿Qué le diré a mi hijo si alguna vez me pregunta por las claves de este magnífico comienzo del cuento “Las Nieves del Kilimanjaro” de Ernest Hemingway? Posiblemente tenga que contestarle que tanto el leopardo como la nieve son historias del pasado de la magnñifica montaña de Tanzania.









