Uno de los mejores ejemplos de la simbiosis con las bacterias que conocemos la establecen las plantas. Es muy conocido que muchas plantas no pueden vivir sin que bacterias que habitan en sus raíces le suministren algunos nutrientes que las plantas no pueden captar por sí solas. En un nuevo ejemplo de la relación planta-bacteria un grupo de científicos demostró que ante el ataque de un patógeno (hongo) a las raíces de la planta las plantas pueden explotar a los consorcios microbianos del suelo para que la protejan contra las infecciones. Creo que deberíamos aprender de las plantas para nuestras propias curaciones y echar mano a las bacterias mediante los probióticos.









