Las circunstancias crean la necesidad, esa necesidad crea los hábitos, los hábitos producen las modificaciones como resultado del uso o desuso de un determinado órgano y los medios de la Naturaleza se encargan de fijar esas modificaciones. Así podemos resumir el principal y más controvertido postulado evolucionista de Jean-Baptiste Lamarck publicado en 1809 en su libro Filosofía zoológica. Su manido ejemplo del cuello de las jirafas resuena en el pensamiento colectivo hasta nuestros días. Les propongo una herejía evolutiva, ¿Qué tal si cambiamos las jirafas por roedores y su cuello largo por el órgano vomeronasal (olfativo)?



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