En la lucha contra la fiebre tifoidea por primera vez, los investigadores fueron capaces de mirar cuán esenciales eran todos y cada uno de los genes de una célula bacteriana en un solo experimento. El nuevo método facilitará el estudio de la actividad de los genes y la búsqueda de sus puntos débiles en las bacterias sobre todo cuando se trata de microorganismos patógenos.









