Un afrodisíaco se suele denominar a cualquier sustancia que, realmente o por fantasía popular, estimula o aumenta el deseo sexual. Durante años se creía que las feromonas eran hormonas relacionadas con estas propiedades. Sin embargo y contrariamente a lo esperado un equipo de científicos canadienses encontró que las moscas de la fruta que no producen determinadas feromonas son sencillamente irresistibles sexualmente, incluso para individuos de otras especies, incluso para individuos del mismo sexo.









