Siempre he sido un fanático del deporte y me fascina observar las grandes hazañas, sobre todo cuando se tratan de victorias inesperadas de los más “débiles”. El pasado 7 de noviembre viví uno de aquellos momentos cuando en el Clásico Breedders 2009, máximo evento de la hípica norteamericana, Zenyatta se convirtió en la única yegua en la historia en vencer a los machos y terminar su carrera invicta con 14 victorias.








