En el caso de la reproducción humana esta claro que se necesita un compañero para tener sexo y lograr descendencia. Pero, ¿Qué sucede en las las plantas y animales que pueden confiar en un “socio” o bien ir solo por la autofecundación para tener descendencia? Pues bien, en el nemátodo C. elegans ocurre lo mismo que en los humanos, es más ventajoso el sexo en pareja. Los investigadores demostraron que estos gusanos cuando optaron por un compañero en vez de autofecudarse, tuvieron una mejor oportunidad para la prolongación de la vida de sus descendientes.









