Científicos en California presentaron por primera vez la creación de microrganismos genéticamente modificados con la capacidad de transformar desechos de cereales, mazorcas de maíz, y otros materiales orgánicos en metil haloideos, la materia prima para la fabricación de gasolina y una serie de otros productos de importancia comercial. Este hallazgo podría ayudar a allanar el camino para la producción de biocarburantes a partir de residuos agrícolas, aliviar las preocupaciones sobre la carencia en el suministro mundial de alimentos por el uso del maíz y otros cultivos alimentarios en la producción de biocombustibles.

Christopher Voigt y sus colegas notaron en nuevo estudio que el uso de los residuos de cultivos para producir halogenuros de metilo es una de las formas más atractivas para transformar la biomasa en combustibles líquidos y materias primas químicas derivados del petróleo. Las plantas y los microbios producen metil haloideos naturalmente, pero en cantidades demasiado pequeñas para su uso comercial.
Mediante el uso de una base de datos de 89 genes de plantas, hongos y bacterias conocidas para producir halogenuros de metilo, los investigadores identificaron los genes que son los más susceptibles de producir los más altos niveles de estas sustancias. Los científicos entonces introdujeron estos genes en la levadura de la cerveza (Saccharomyces cerevisiae) – utilizada también en la elaboración de la cerveza y el vino – de modo que la células de la levadura producen los haluros de metilo en lugar de alcohol.
En los estudios de laboratorio, los dos microbios genéticamente modificados estimulan la producción de haluros de metilo desde mijo, cáscaras de mazorca de maíz, residuos de caña de azúcar y madera de álamo a altos niveles con potencial comercial.
Referencia:
Bayer et al. Synthesis of Methyl Halides from Biomass Using Engineered Microbes. Journal of the American Chemical Society, 2009; 131 (18): 6508 DOI: 10.1021/ja809461u








