La industria farmacéutica demoraría hasta 6 meses en producir una vacuna contra la influenza porcina humana así lo afirmó el Dr. Luis F. Avendaño, virólogo de la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile y quien fuera mi profesor en el doctorado y actual pediatra de mi hijo Lorenzo. La conjugación de su experiencia como pediatra con los niños y su conocimiento científico en la virología de los Orthomyxovirus lo convierte en uno de los expertos chilenos en el tema de influenza.
El profesor titular del Programa de Virología del Instituto de Ciencias Biomédicas de la Facultad de Medicina de la U. de Chile, explica que los científicos ya están realizando estudios moleculares para caracterizar el virus de influenza porcina que causa estragos en México.”Una vez que se conozca el genoma de este virus el ISP podría contar con un partidor que le permitiera identificar el agente infeccioso en pocas horas. Ello facilitaría el tratamiento y la prevención”

Una vez conocido su genoma trabajarán en el diseño de una vacuna para seres humanos que podría demorar, al menos, seis meses. “Lo primero es determinar si en todas las zonas está atacando el mismo tipo de virus o si se trata de dos o más variantes, hecho que complicaría notoriamente la situación. Sin embargo, el análisis preliminar hace suponer que se trata de una variación del H1N1 que puede transmitirse entre personas”, explica el doctor Avendaño.
Esta variante aumenta las posibilidades de una pandemia porque se estaría en presencia de un nuevo virus responsable de una enfermedad grave, mortal en algunos casos, y capaz de transmitirse entre individuos. “Esta situación es mucho más peligrosa que la gripe aviar”, sostiene el médico.
El doctor Avendaño plantea que el cerdo es un verdadero laboratorio, ya que puede mezclar los virus humanos, de ave y porcino al ser infectado simultáneamente por ellos, produciendo nuevos subtipos. Por lo general, éstos no afectan al ser humano debido a que existe una “barrera de especies”, sin embargo anteriormente ya se habían reportado algunos casos de contagios entre cerdos y personas.
También está pendiente el análisis epidemiológico que implica saber, por ejemplo, cuán contagioso es el virus, en qué edades hay más riesgo, cuánto dura el cuadro clínico y de qué mueren los infectados.
Contagio
La influenza porcina, que provoca en las personas un cuadro de fiebre, tos, letargo, falta de apetito y dolores musculares, se contagiaría por las secreciones respiratorias excretadas por la tos, estornudos, besos y manos contaminadas. Si bien aún no hay una vacuna para esta infección los Centros de Prevención y Control de Enfermedades (CDC) recomiendan el uso de oseltamivir o zanamivir, para prevenirla y tratarla.
“Estos antivirales se desarrollaron para combatir el virus de influenza H1N1 de humanos, pero se ha constatado que el 90% de la población ya es resistente al fármaco oseltamivir. La paradoja es que si bien no sirve para la gripe humana, tendría utilidad en la porcina y podría aplicarse especialmente en personas que tienen dificultad para respirar, fiebre muy alta y entre quienes corren el riesgo de una neumonía. Asimismo, también podrían ofrecerse a los inmunosuprimidos, ancianos, niños, diabéticos y embarazadas”, señala el doctor Avendaño.
Las medidas preventivas para evitar el contagio son taparse la boca y nariz al momento de toser y estornudar, usar pañuelos desechables, lavarse las manos muy seguido, no visitar personas enfermas, usar mascarillas renovándolas en forma periódica (dependiendo de su calidad pueden ser útiles durante media hora o una hora, por lo tanto, hay que usar varias en el día), evitar los lugares concurridos y los besos, en caso de que ya se hubiera desatado la enfermedad.
El virólogo explica que el escáner de temperatura instalado en el aeropuerto permite diagnosticar a una persona que está con fiebre, pero si el sujeto es asintomático o está incubando el virus y aún no lo expresa, no tendrá mayor utilidad. “Por ahora sólo conocemos el numerador, es decir, los casos más severos que llegan a los centros hospitalarios, sin embargo no tenemos idea del denominador, ya que desconocemos el número real de enfermos y cómo se manifiesta esta influenza en quienes no son hospitalizados”.
A su entender este escáner es una ayuda pero lo más importante será contar con un kit diagnóstico que, a partir de una muestra de secreción respiratoria, permita determinar si se trata del H1N1 porcino. “Una persona con los síntomas de influenza debe acudir al médico para que le haga un examen que especifique si está o no el virus. Si el resultado fuera positivo, esta muestra debería ser enviada al ISP para que corroborara si se trata de influenza porcina o humana”, explica.
El médico añade que es probable que el ISP tenga en el breve plazo los reactivos necesarios para confirmar o descartar el virus. “Basta con que la OMS mande la información teórica para que en Chile se pueda preparar un partidor específico que en un par de horas nos dé el diagnóstico. También es posible que se envíen las muestras al CDC de Atlanta para que ellos confirmen los estudios nacionales”, acota.
Referencia:
Departamento de Comunicaciones, Facultad de Medicina, Universidad de Chile. http://www.uchile.cl/uchile.portal?_nfpb=true&_pageLabel=not&url=50734









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